Desde su creación en 1755, la vocación de Vacheron Constantin ha sido crear relojes personalizados sin escatimar en el tiempo dedicado a determinar la estética concreta de un reloj y a elegir sus funciones y componentes. Complejidad extrema o expresión poética del tiempo, esfera guilloché o esmaltada, números romanos o arábigos, segundos en el centro o calendario perpetuo... todo es posible y todo se realiza para proporcionar al reloj un carácter que refleje para siempre las elecciones de su propietario.
Los coleccionistas de relojes Vacheron Constantin lo saben perfectamente. Es por ello que, en 1860, el zar Alejandro II y la zarina encargaron una lujosa pieza destinada a su hijo, el gran duque Vladimir Aleksandrovich. A principios del siglo XX, Sir Bhupindra Singh, maharajá de Patiala, era uno de los principales clientes de pedidos especiales. El célebre banquero neoyorquino Henry Graves Jr., así como su compatriota, el célebre constructor de automóviles de principios del siglo XX James Ward Packard, también eran unos amantes de los relojes únicos de Vacheron Constantin.
Hoy en día, el «Atelier Cabinotiers para pedidos especiales» de Vacheron Constantin perpetúa esta tradición, basada en el intercambio y la creación.
El «Atelier Cabinotiers para pedidos especiales» de Vacheron Constantin revive el espíritu de la Ginebra del siglo XVIII. En aquella época, los prestigiosos dignatarios de las cortes europeas se desplazaban a Ginebra para realizar directamente sus pedidos a los «Cabinotiers», los artesanos relojeros que crearon la reputación de la ciudad. Para disponer de la mejor luz cenital durante tanto tiempo como fuese posible, los artesanos instalaron sus talleres en el último piso de los inmuebles. Estos talleres –con frecuencia diminutos, en ocasiones situados directamente bajo los techos e iluminados por numerosas ventanas– se labraron una reputación sólida por la calidad de su trabajo. Enseguida empezaron a llamarse «cabinets» y sus ocupantes, «Cabinotiers».
Hoy en día, el Atelier Cabinotiers reúne a profesionales de la relojería que combinan la excelencia y la dedicación. Juntos, se dedican a materializar en términos técnicos los sueños más audaces.
Los diseñadores y el departamento de I+D de Vacheron Constantin trabajan en estrecha colaboración y, seguidamente, los equipos específicos encargados del desarrollo y del seguimiento del proyecto toman el relevo. Un interlocutor privilegiado actúa permanentemente como vínculo entre dichos equipos y el comprador.
Una de las principales virtudes del «Atelier Cabinotiers para pedidos especiales» son las extraordinarias habilidades artísticas que alberga en su seno. Los guillocheurs y esmaltadores de Vacheron Constantin forman parte de los últimos artesanos relojeros que dominan este arte ancestral; otros, como los grabadores o engastadores, perpetúan con orgullo tradiciones seculares combinando el talento natural con el saber hacer tradicional.
De la mano de estos artistas nacen estos relojes únicos en el mundo, verdaderas obras maestras de la Alta Relojería que, al igual que el resto de piezas únicas creadas por la Manufactura desde 1755, encontrarán su lugar en el patrimonio y los archivos de Vacheron Constantin.
* Philosophia es el nombre dado a este reloj por su propietario
Este pedido especial, bautizado como «Philosophia»* por su propietario, es una paradoja en sí mismo. En él cohabitan magistralmente la Alta Relojería y el tiempo aproximativo. La idea de partida se basa en el postulado de que el Ser Humano no necesita conocer permanentemente la hora exacta, con el minuto preciso.
El reloj Philosophia* expresa todos estos conceptos. Se trata de un reloj basado en un modelo de la colección Patrimony que cuenta con una sola aguja central, la de las horas, que ofrece una lectura sobre 24 horas. Ello no obstante, si su propietario quiere tener una idea más precisa de la hora en cualquier momento, basta con que accione el cerrojillo de tensión de la repetición de minutos del reloj.
Además, el Philosophia* cuenta con una sofisticación adicional: una abertura en la esfera situada a las 6 horas que permite contemplar un tourbillon que realiza una vuelta completa en 60 segundos. El cliente, amante de la astronomía, solicitó una fase lunar con precisión personalizada. En la parte trasera del reloj, la indicación de la reserva de marcha incorpora una placa impresa con la Osa Mayor y la Osa Menor entrelazadas. Cerca, la inscripción «Les Cabinotiers» ―grabada en la caja de oro rosa de 18 quilates realizada a medida― y el blasón AC confirman el origen excepcional de este reloj, que lleva estampado el prestigioso Sello de Ginebra.
No menos de 522 componentes conforman el movimiento mecánico de cuerda manual que da vida al Philosophia*, un modelo único por su espíritu, su estética y su mecanismo exclusivo, un modelo personalizado hasta el límite.
* Vladimir es el nombre dado a este reloj por su propietario
El nombre «Vladimir», de origen eslavo, procede del antiguo término «Volodimir», que significa literalmente «dominación de la paz» o «la paz sobre todos». Este reloj superlativo es uno de los más complejos del mundo. Así lo quiso su propietario, y el Atelier Cabinotiers de Vacheron Constantin desarrolló los medios necesarios para cumplir este objetivo tan ambicioso.
El movimiento mecánico de cuerda manual de este reloj único incluye como mínimo 17 complicaciones. Este movimiento excepcional, con el prestigioso Sello de Ginebra estampado, cuenta con unos 891 componentes, todos acabados y decorados a mano en nuestros talleres.
Para poder responder al reto que se le planteaba y realizar este reloj tan único y complejo, el «Atelier Cabinotiers para pedidos especiales» movilizó a más de 20 expertos y artesanos talentosos. Una proeza técnica y estética que exigió cuatro años de desarrollo. Un esfuerzo titánico para una pieza destinada a entrar en la leyenda de los relojes excepcionales.
La vocación del departamento “Atelier Cabinotiers para pedidos especiales” es hacer perdurar el savoir-faire excepcional de los grandes Relojeros Cabinotiers ginebrinos. Este atelier propone a nuestros clientes un servicio muy exclusivo: crear relojes únicos, totalmente personalizados y realizados previa solicitud.
El secreto y la confidencialidad acompañan la mayoría de los pedidos especiales. Son siempre la expresión de un fuerte deseo y, a menudo, la encarnación de los sueños más atrevidos: son pedidos que se expresan pero que nunca se exhiben.
Para los Cabinotiers no existen ni catálogos ni colecciones, sólo un oído atento. Todo empieza con una historia, la historia secreta e íntima del cliente que hace el pedido. El apasionado por la historia desea la reproducción de una obra de arte en esmalte Grand Feu; el aficionado a la poesía quiere una gran sonería que sólo se active una vez al año coincidiendo con el cumpleaños del ser querido; el amante de las grandes complicaciones relojeras sueña con una obra maestra de la mecánica nunca antes creada...
Todos los pedidos, desde el más sencillo al más complejo, son analizados minuciosamente por un comité ético que sólo verán la luz y cumplirán los sueños de sus futuros propietarios aquellos pedidos que estén en total armonía con los valores y la tradición corporativa de Vacheron Constantin.

