Valores corporativos

Nuestros cinco valores corporativos

BUSCAMOS CONSTANTEMENTE LA EXCELENCIA

Para Vacheron Constantin, la búsqueda de la excelencia es una aspiración constante y un proceso que abarca todas las fases de producción, desde el diseño hasta el acabado.

 

Para los aspirantes a la excelencia relojera, el reto es domar las materias con un saber artesano preciso y meticuloso que garantice una calidad excepcional y, con ella, la duración y atemporalidad del producto.  La búsqueda de la excelencia es el motor que impulsa la mecánica de alta precisión. Incluso el diseño de los relojes se realiza utilizando alta tecnología, y el ensamblado de las partes, la instalación de la caja y los protocolos de inspección se llevan a cabo partiendo de este mismo enfoque meticuloso y centrado en la calidad. Todo esto garantiza la fiabilidad que el servicio de mantenimiento lleva ofreciendo en la creación de todos los relojes de la marca desde 1755.

APOYAMOS LA CREATIVIDAD

La creatividad es un valor intrínseco de la dinastía Vacheron Constantin y el principio básico de las numerosas actividades de la empresa.

 

En la manufactura se potencia la creatividad en distintos niveles. En la producción, este enfoque permite a Vacheron Constantin adoptar las innovaciones técnicas y fabricar movimientos con numerosas complicaciones. Además, esta inclinación por la creatividad nos conduce a introducir innovaciones estéticas que nos permiten permanecer en la vanguardia.

UNA EMPRESA ABIERTA AL MUNDO Y CON RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA

Vacheron Constantin es una empresa responsable que fomenta colaboraciones productivas con el Arte y la Cultura, creando fuertes vínculos con una comunidad más amplia con el fin de promover nuestros valores comunes.  Manufacturamos nuestros relojes y adquirimos sus componentes conforme a una política ética y de manera responsable, ejerciendo nuestra actividad en armonía con el medio ambiente y utilizando los recursos naturales de forma sostenible.

RESPETAMOS Y TRANSMITIMOS LAS TRADICIONES

El día que abrió su primer taller en 1755, Jean-Marc Vacheron contrató a un aprendiz. Este gesto ha pervivido hasta hoy y actualmente encarna una idea básica para nosotros: el deseo de compartir nuestros conocimientos sobre relojería. El hecho de transmitir y compartir permite acumular conocimientos y experiencias y crea una memoria colectiva.

 

De este modo, surge la conciencia de una historia compartida y se puede desarrollar una tradición, en este caso basada en los principios básicos de la manufactura relojera y que exige a los relojeros que realicen los gestos correctos y tradicionales, aunque su origen se remonte 250 años atrás.

COMPARTIMOS NUESTRA PASIÓN

La pasión es un ingrediente básico en la alquimia que se produce entre los distintos artesanos que se encargan de crear, producir y presentar nuestros excepcionales relojes. Sin embargo, ¿puede existir la pasión sin compartir?

 

A través de su entusiasmo y del deseo de compartir su pasión, los empleados, artesanos y proveedores de Vacheron Constantin son los embajadores más valiosos de la Marca.