Vacheron Constantin, la fábrica de relojes más antigua del mundo, en actividad ininterrumpida desde su fundación en 1755, celebra este año su 250º aniversario. Un cuarto de milenio después de su creación, la prestigiosa Maison especializada en Haute Horlogerie continúa perpetuando su venerable tradición de exclusividad a través de una refinada gama de productos, de la cual se han seleccionado una serie de sofisticadas creaciones relojeras que serán ahora expuestas en un acogedor e íntimo escaparate en Moscú. Vacheron Constantin va a inaugurar en esta ciudad una boutique exclusiva, un lugar impregnado del mismo espíritu presente en su histórica boutique de Ginebra. Ubicada en el núm. 5 de la Rue Stolechnikov, la nueva boutique, de 80 metros cuadrados, estará íntegramente dedicada a la Haute Horlogerie y destila una atmósfera amistosa y cordial. Los amantes y los coleccionistas de relojes encontrarán en ella la colección Vacheron Constantin completa, incluidas algunas de las más significativas creaciones de la Haute Horlogerie.
Desde un punto de vista histórico, la inauguración de la boutique moscovita representa la continuidad de los antiguos vínculos que durante casi dos siglos han unido a Vacheron Constantin con Rusia. Vacheron Constantin entregó su primer reloj repetidor al príncipe Potemkin en 1819. A este primer paso le siguieron numerosos modelos, encargados por la élite dirigente rusa: el príncipe Alexander Dolgourouky, Su Alteza Imperial Gran Duque Wladimir, la condesa Chouvalov, la princesa Wassiltchikoff, la princesa Bariatinsky y muchos otros clientes hasta nuestros días. Nada ha cambiado desde principios del siglo XIX entre Vacheron Constantin y Rusia, que comparten un gran número de valores culturales en el sofisticado campo del arte de la relojería